Kumo está pensada ante todo para el cuerpo del perro: las articulaciones que lo sostienen y la piel que toca la cama cada día.
Para las articulaciones
Arriba, un memory foam que se adapta al cuerpo y reparte el peso. Debajo, una espuma de soporte firme: el perro no se hunde y la forma se mantiene. Pensada para perros con displasia de cadera, artrosis o dolor articular, y para perros mayores y de raza grande.
Para la piel
El tejido tiene la certificación OEKO-TEX® Standard 100 y la espuma la certificación CertiPUR®: probados contra sustancias nocivas. Pensada para perros con piel sensible, dermatitis o alergias.
Fácil de limpiar
La funda se quita y se lava a máquina, con la cremallera oculta debajo. En el día a día basta un paño o la aspiradora: el tejido pet-proof no retiene el pelo y está probado contra el pilling y los arañazos.